Mi Opinión

My Opinion

A quienes todavía pueden engañar es a las juventudes y a los cerebros de lombrices. (A propósito, no intento ofender a las lombrices; la asimilación se basa en el tamaño de sus cerebros, que es el más pequeño de todas las especies).

La diferencia es que al cerebro de las lombrices le alcanza la cantidad suficiente para desarrollar las actividades que sus vidas requieren.

A los políticos, les cabe lo que buscan, que es el merodeo de sus pensamientos, “¿qué me robo esta vez?”

Quienes tenemos un cerebro un poco suficiente para descubrir a estas especies criminales, sabemos que tenemos que propagar las miserias de estos seres para que de generación en generación surjan otros que los repudien con indignación.

Bandidos sinvergüenzas, ladrones, si es el “convicto no convicto” (definición de acuerdo con sus seguidores), ¿para qué diablos quiere más dinero este maldito? Por si hay alguien que no sepa a quién me refiero, es a Uribe, el que compra jueces.

Los que ocupan segundo plano (léase entre comillas, los satisfechos con lo que se robaron) César Gaviria, Ernesto Samper, Andrés Pastrana, Juan Manuel Santos, Iván Duque y el pronto a salir, Gustavo Petro (que se cuide de las locuras de Trump), podrán poner unos cuantos votos, pero no para elegir uno que se ponga la capa de un transformador de la sociedad, incluyendo la mundial al legalizar el consumo y tráfico de la droga.

El tal “Plan Colombia” enriqueció a militares estadounidenses y colombianos, personal de la DEA y policía colombiana, lo mismo que a un sinnúmero de personal diplomático de la embajada estadounidense.

Y aunque el plan comenzó en el año 2000 entre los presidentes Clinton y Pastrana, la guerra contra la droga fue iniciada por el presidente estadounidense Richard Nixon, quien la declaró en 1971.

Tras un número incontable de colombianos muertos, heridos y en prisión, la tal guerra evolucionó técnicamente improvisada, y con expansiones del mercado negro, con la vigilancia de oficinas establecidas en la embajada, y los puestos claves que se interparalelan para el manejo de los dos flujos de efectivo producto de la “ayuda” y mercado negro.

Desde su principio, esta es una tabla de ingresos contra esa guerra suministrada por USAID y Department of State:

Para el 2024:

Más de cincuenta años, toda persona interesada en conocer más sobre esta pandemia producto de la malignidad del ser humano, especialmente la de los políticos, sabe adónde dirigirse para encontrar información que está al alcance de la mano. Escondida, pero se puede encontrar.

Los bandidos que quieren el erario colombiano jamás adoptarían la idea de legalizar la droga como plataforma ideológica.

De acuerdo con Artificial Intelligence estos son los candidatos presidenciales con porcentaje de intenciones de votos:

Intención de Voto (Encuesta AtlasIntel – Enero 2026) 

Según la medición realizada entre el 5 y el 8 de enero de 2026, los candidatos con mayor respaldo son: 

Intención de Voto
Abelardo de la Espriella28,0 % – (Nojoda, manda huevo el cara de mico este)
– Iván Cepeda26,5 % – Le veo viabilidad
Sergio Fajardo9,4 % – Le doy más credibilidad, pero no va a ganar
Otros candidatos< 6,0 %
Voto en blanco7,2 % – Siguen aumentando, pero no sirve para nada
No sabe / No responde5,7 % – Quédense con la duda mejor.

Nota: Existe una controversia sobre la veracidad de estos datos específicos atribuidos a AtlasIntel; mientras medios como Semana y El Colombiano los reportaron, el CEO de la firma desmintió inicialmente la autoría de la encuesta en redes sociales. 

Lo cierto es que, encuestas y posturas de los precandidatos no muestran, primero qué tan criminales son; segundo, los votos de quienes ganen las elecciones de estas próximas fechas clave:

  • 18 de enero de 2026: Vence el plazo para que la Registraduría Nacional avale las candidaturas por firmas.
  • 8 de marzo de 2026: Elecciones al Congreso y consultas interpartidistas para definir candidatos presidenciales únicos.
  • 31 de mayo de 2026: Primera vuelta presidencial. 
  • Pero más que nada: Quien gane las elecciones al congreso del 8 de Marzo, que es cuando los votos de estos ganadores estarán disponibles al mejor postor, determinando qué ministerios compran o se venden al posible candidato presidencial.

Para estas elecciones presidenciales del 2026, para mí, no existe un candidato con la capacidad intelectual que este siglo 21 necesita determinantemente para iniciar un futuro evolutivo internacionalmente en los sectores económicos, intelectuales y emocionales que los colombianos merecemos.

Nojoda, si el cara de mico gana, que me deporten para España. No, no a Italia, porque de allá es el ladrón que pone cara de bravo; pero a mí se me da a como medio maricón. No tengo nada contra ellos porque demuestran lo que son, pero es que a este cara de mico lo tengo entre ceja y ceja.

¡Bájate de ese curubito cara de mico! En Colombia sabemos el significado de esa palabra en diminutivo, pero a lo mejor el significado de la RAE lo define mejor. ¡Ahí está el link!


Discover more from Mi Opinión

Subscribe to get the latest posts sent to your email.

Posted in

Leave a comment